Lentes intraoculares para cataratas

Diferentes tipos, diferentes ojos, diferentes necesidades

Tipos de lentes intraoculares: ¿cuál es la mejor para ti?

Lentes intraoculares monofocales

Son las lentes más básicas. Están diseñadas con un único punto focal, generalmente optimizado para proporcionar una visión clara de lejos. Después de la cirugía, es habitual que los pacientes necesiten gafas para actividades que requieran una visión cercana o intermedia, como leer o usar dispositivos electrónicos.

Lentes intraoculares multifocales y trifocales

Las lentes multifocales trifocales ofrecen múltiples puntos focales, lo que permite al paciente ver a diferentes distancias sin depender tanto de gafas. Estas lentes corrigen problemas como la presbicia (vista cansada), miopía, hipermetropía y, en algunos casos, el astigmatismo. Son ideales para quienes desean reducir al mínimo su necesidad de gafas, ya que permiten una buena visión lejana, intermedia y cercana.

Lentes intraoculares de rango extendido (EDOF)

Estas lentes proporcionan una visión intermedia entre las monofocales y multifocales. Aunque no corrigen completamente la visión cercana, ofrecen una buena visión de lejos y una visión intermedia útil para actividades cotidianas, como trabajar en una computadora o conducir. Los pacientes solo necesitarán gafas para tareas que requieran un enfoque cercano, como la lectura prolongada. No producen aumento de halos o reflejos nocturnos de manera significativa. Poner foto al lado del texto (aun a suministrar)

Lentes intraoculares tóricas para astigmatismo

Las lentes tóricas están diseñadas para corregir el astigmatismo, una irregularidad en la curvatura de la córnea que distorsiona la visión. Pueden ser monofocales (monofocal tórica), multifocales trifocales ( multifocal trifocal tórica) , de Rango extendido o EDOF ( Rango extendido tórica o EDOF tórica), y permiten corregir tanto el astigmatismo como otros problemas refractivos, mejorando la calidad visual en pacientes con esta condición.

COMPARATIVA LENTES PREMIUM

Cómo elegir la lente intraocular más adecuada para tu caso

Nuestros oftalmólogos especialistas en cirugía de cataratas aconsejarán a cada paciente la mejor opción en función de su estilo de vida, necesidades personales y salud ocular.

Tecnología avanzada en implante de lentes intraoculares

Contamos con las mejores instalaciones para cuidar de ti y de tus ojos

Sobre nosotros

Nuestro equipo dirigido por el Dr. Torres Imaz

Años de experiencia

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Oftalmólogos especializados

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Cirugías realizadas

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Aseguradoras y mutuas médicas con las que trabajamos

Preguntas frecuentes sobre lentes intraoculares​

Depende del tipo de lente intraocular que te implantemos. Con lentes monofocales, que corrigen la visión a una sola distancia (generalmente de lejos), necesitarás gafas para leer y ver el ordenador o el móvil. Sin embargo, con lentes multifocales o trifocales, la mayoría de nuestros pacientes consiguen una gran independencia de las gafas para todas las distancias: lejos, intermedia y cerca. En nuestra experiencia, aproximadamente el 80-90% de los pacientes con lentes trifocales pueden realizar sus actividades diarias sin necesidad de gafas. Las lentes EDOF (de rango extendido) ofrecen una solución intermedia: excelente visión de lejos e intermedia, pero podrías necesitar gafas ocasionalmente para lectura prolongada de letra pequeña. Durante tu consulta preoperatoria evaluamos tus necesidades visuales y estilo de vida para recomendarte la lente más adecuada que minimice tu dependencia de las gafas.

Las lentes intraoculares están diseñadas para durar toda la vida. Fabricadas con materiales biocompatibles de alta calidad como silicona o acrílico hidrofóbico, estas lentes no se degradan ni se desgastan con el paso del tiempo. En nuestra experiencia con miles de cirugías realizadas, hemos comprobado que las lentes intraoculares mantienen su funcionalidad de forma permanente sin necesidad de ser reemplazadas. No requieren mantenimiento ni ajustes posteriores. La única excepción sería si en un futuro necesitaras una cirugía ocular por otras razones no relacionadas con la lente, pero esto es muy poco frecuente. Es importante destacar que aunque la lente es permanente, aproximadamente un 20-30% de los pacientes pueden experimentar años después una opacificación de la cápsula posterior (la membrana que sostiene la lente), lo que se conoce como «catarata secundaria». Esto se soluciona fácilmente con un procedimiento láser ambulatorio de menos de 5 minutos que es definitivo.

Las lentes trifocales son tecnología avanzada que proporciona excelentes resultados, pero algunos pacientes pueden experimentar efectos secundarios visuales durante el periodo de adaptación. Los más frecuentes son los halos nocturnos o deslumbramientos alrededor de luces brillantes, especialmente al conducir de noche. En nuestra práctica clínica, observamos que aproximadamente un 5-10% de los pacientes perciben estos halos de forma significativa, aunque la mayoría se adaptan con el tiempo (generalmente entre 3 y 6 meses) y dejan de notarlos. También puede haber una ligera disminución del contraste en condiciones de baja luminosidad, lo que significa que podrías necesitar un poco más de luz para leer letra muy pequeña. Es importante saber que no todos los pacientes son candidatos ideales para lentes trifocales: aquellos con enfermedades de la retina, glaucoma avanzado o córneas muy irregulares pueden obtener mejores resultados con otro tipo de lentes. Durante el estudio preoperatorio evaluamos exhaustivamente si eres candidato apropiado para estas lentes premium.

Sí, técnicamente es posible cambiar una lente intraocular, aunque no es un procedimiento habitual ni rutinario. En nuestra experiencia, la necesidad de cambiar una lente ocurre en menos del 1-2% de los casos. Las razones más frecuentes para considerar un cambio de lente incluyen: un error significativo en el cálculo de la potencia de la lente que no se puede corregir con gafas o láser, insatisfacción persistente con efectos secundarios de lentes multifocales (como halos que no mejoran), o desplazamiento o luxación de la lente de su posición correcta. El procedimiento de cambio de lente es más complejo que la cirugía inicial de cataratas, ya que requiere retirar la lente existente y sustituirla por otra. En Oftalclinic realizamos un estudio preoperatorio exhaustivo con tecnología de última generación para minimizar la posibilidad de que esto sea necesario, calculando con máxima precisión la lente ideal para cada paciente.

El precio de las lentes intraoculares varía según el tipo de tecnología que elijas. Las lentes monofocales estándar son las más económicas y suelen estar cubiertas por la mayoría de seguros médicos. Las lentes premium (multifocales, trifocales, tóricas o EDOF) tienen un coste superior debido a su tecnología avanzada y los beneficios adicionales que ofrecen, como la corrección de astigmatismo o la independencia de gafas. En Oftalclinic ofrecemos diferentes opciones de lentes para adaptarnos a las necesidades y presupuesto de cada paciente. El precio incluye no solo la lente en sí, sino también el estudio preoperatorio completo con biometría óptica avanzada, la cirugía con nuestro equipo médico especializado, las revisiones postoperatorias y la medicación necesaria. Durante tu consulta de valoración te proporcionamos un presupuesto personalizado y detallado, explicándote las diferencias entre cada tipo de lente para que puedas tomar una decisión informada. También te asesoramos sobre la cobertura de tu seguro médico o mutua.

Las lentes monofocales plus son una evolución de las lentes monofocales tradicionales que ofrecen una ligera mejora en el rango de visión. Mientras que una lente monofocal estándar solo proporciona visión nítida a una distancia (típicamente de lejos), las lentes monofocales plus incorporan un diseño óptico ligeramente modificado que extiende un poco el rango de visión hacia distancias intermedias. En nuestra experiencia, los pacientes con lentes monofocales plus pueden ver mejor a distancias como el salpicadero del coche, el precio en el supermercado o el móvil, aunque seguirán necesitando gafas para lectura prolongada de cerca. La principal ventaja frente a las lentes monofocales tradicionales es que ofrecen mayor funcionalidad en el día a día sin los efectos secundarios visuales (halos nocturnos) que pueden aparecer con las lentes multifocales. Son una excelente opción intermedia para pacientes que desean algo más que una lente monofocal básica pero no quieren o no son candidatos ideales para lentes trifocales. El coste es ligeramente superior al de una lente monofocal estándar pero inferior al de las lentes trifocales.

Actualmente trabajamos con las lentes intraoculares más avanzadas del mercado, todas de última generación y fabricadas con materiales biocompatibles de máxima calidad. Los tipos principales que implantamos son: lentes monofocales (para visión de lejos), lentes monofocales plus (visión de lejos con extensión a distancia intermedia), lentes EDOF o de rango extendido (excelente visión de lejos e intermedia), lentes multifocales trifocales (visión a todas las distancias) y lentes tóricas (cualquiera de las anteriores con corrección de astigmatismo incorporada). En Oftalclinic disponemos de más de 20 modelos diferentes de lentes intraoculares de las marcas líderes mundiales, lo que nos permite personalizar completamente el tratamiento. La elección de la lente depende de múltiples factores que evaluamos durante el estudio preoperatorio: tu graduación previa, la presencia de astigmatismo, el estado de tu córnea y retina, tus necesidades visuales cotidianas (trabajas con ordenador, conduces mucho, lees habitualmente) y tus expectativas respecto a la independencia de gafas. No existe una «mejor lente universal», sino la lente más adecuada para cada persona.

No, las lentes multifocales no están indicadas para todos los pacientes. Aunque ofrecen grandes beneficios en términos de independencia de gafas, requieren unas condiciones oculares óptimas para funcionar correctamente. En nuestra experiencia, los mejores candidatos para lentes multifocales son pacientes con ojos sanos, sin patologías previas en la retina o el nervio óptico, y con expectativas realistas sobre los resultados. No recomendamos lentes multifocales en pacientes con: degeneración macular, glaucoma moderado o avanzado, retinopatía diabética, córneas muy irregulares o con cicatrices, ojo seco severo, o en profesiones que requieran visión nocturna de máxima precisión (pilotos, conductores profesionales nocturnos). También es importante el perfil psicológico del paciente: personas muy perfeccionistas o con baja tolerancia a pequeñas imperfecciones visuales pueden no ser buenos candidatos. Durante tu consulta preoperatoria realizamos un estudio exhaustivo que incluye topografía corneal, OCT de retina y evaluación del nervio óptico para determinar si eres candidato ideal para estas lentes premium o si otra opción sería más beneficiosa para ti.

La lente intraocular no se siente ni se nota físicamente en el ojo. Una vez implantada, se coloca en el mismo lugar donde estaba tu cristalino natural y queda fijada de forma estable mediante unos pequeños brazos flexibles que la sostienen. No causa ninguna molestia, sensación de cuerpo extraño ni incomodidad. Visualmente tampoco es perceptible: ni tú ni las personas que te miran pueden ver la lente desde el exterior, ya que está situada en el interior del ojo, detrás del iris (la parte coloreada). En nuestra experiencia con miles de pacientes operados, la inmensa mayoría nos confirma que tras las primeras semanas de adaptación, se olvidan completamente de que llevan una lente intraocular. Lo único que notan es que ven mejor. Durante los primeros días después de la cirugía es normal percibir ciertos cambios visuales mientras el ojo se adapta a la nueva lente: los colores pueden verse más brillantes y nítidos (el cristalino con catarata filtraba y apagaba los colores), puede haber ligera sensibilidad a la luz o pequeñas fluctuaciones en la visión. Todo esto se estabiliza en las primeras 4-8 semanas.

Sí, es posible implantar lentes intraoculares aunque no tengas cataratas, mediante un procedimiento conocido como cirugía refractiva con lentes fáquicas (lentes ICL o lentes Artisan/Artiflex). A diferencia de la cirugía de cataratas donde sustituimos el cristalino opaco, en este caso implantamos una lente adicional sin extraer tu cristalino natural, que sigue funcionando normalmente. Este procedimiento está especialmente indicado para personas jóvenes (generalmente entre 21 y 45 años) con graduaciones elevadas de miopía (hasta -18 dioptrías), hipermetropía (hasta +10 dioptrías) o astigmatismo (hasta 6 dioptrías) que no son candidatos ideales para cirugía láser, bien porque su córnea es demasiado fina o porque la graduación es muy alta. La principal ventaja es que el procedimiento es reversible: si en el futuro fuera necesario por cualquier motivo, la lente puede extraerse sin haber alterado las estructuras naturales del ojo. En Oftalclinic realizamos un estudio preoperatorio completo para determinar si eres candidato apropiado para esta técnica, evaluando el espacio disponible en tu ojo, la salud del endotelio corneal y otros parámetros específicos.

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