Cirugía Refractiva Láser
Dí adiós a la miopía, hipermetropía y astigmatismo
¿Que es la cirugía refractiva láser?
La cirugía refractiva láser incluye LASIK y PRK, técnicas para corregir problemas visuales como miopía, hipermetropía y astigmatismo. LASIK crea un colgajo en la córnea, mientras que PRK remueve la superficie corneal. Ambas son rápidas y efectivas, mejorando la visión y reduciendo la dependencia de gafas o lentes de contacto.
¿Qué defectos refractivos podemos tratar?

Miopía
La miopía es un defecto de refracción ocular que dificulta la visión clara de objetos lejanos, ya que los rayos de luz se enfocan frente a la retina en lugar de sobre ella. Puede ser causada por un crecimiento excesivo del globo ocular o una curvatura anormal de la córnea.

Hipermetropía
La hipermetropía es un defecto refractivo que dificulta la visión clara de objetos cercanos y puede afectar la visión a distancia. Se produce cuando el ojo es más corto de lo normal o cuando la córnea y el cristalino tienen un poder refractivo insuficiente, lo que hace que los rayos de luz se enfoquen detrás de la retina.

Astigmatismo
El astigmatismo es un error refractivo ocular que afecta el enfoque de la luz en la retina. A diferencia de una córnea esférica, la córnea de una persona con astigmatismo tiene una forma irregular, similar a un balón de rugby.
Tipos de cirugía refractiva láser
Cirugía refractiva LASIK
La técnica LASIK es la más común para corregir problemas de visión. Consiste en levantar un delgado flap de la córnea para realizar un tallado en las capas internas con un láser Excimer, modificando así su curvatura. Después del procedimiento, el flap se vuelve a colocar y se adhiere sin necesidad de suturas. La recuperación visual es rápida, con una mejora significativa en la visión para muchos pacientes casi de inmediato.
- Experiencia: Método de cirugía refractiva más común con millones de procedimientos realizados.
- Precisión y Seguridad: Reconocido por su alta precisión y eficacia, es una opción confiable para corregir la visión.
- Recuperación Rápida: Mejoras casi inmediatas en la agudeza visual tras el procedimiento.
- Ahorro económico: Menor coste a largo plazo en comparación con gafas y lentes, con precios accesibles y opciones de financiación.
- Ojos sanos: Sin condiciones como ojo seco o infecciones.
- Grosor de córnea: Debe ser adecuado; córneas delgadas son problemáticas.
- Pupilas normales: No deben ser grandes para evitar efectos secundarios.
- Graduación: No recomendado para miopía >8 dioptrías, hipermetropía y astigmatismo >4 dioptrías.
- Edad: Mayor de 18 años.
- Visión estable: Graduación constante por al menos 12 meses.
- Embarazo: Esperar tras el embarazo por cambios hormonales.
- Expectativas: Comprender riesgos es esencial.
Antes de la cirugía Lasik, se realiza un examen visual exhaustivo para evaluar la graduación del paciente y la córnea mediante pruebas indoloras.
Durante el procedimiento, se levanta una fina capa de tejido corneal llamada flap con un microqueratomo, lo que permite la aplicación del láser Excímer. Este láser modela la córnea en un tiempo de 5 a 45 segundos, utilizando un sistema que sigue el movimiento ocular para garantizar precisión.
Finalmente, el tejido corneal se reposiciona sin suturas.
Después de la cirugía ocular, es normal tener visión borrosa, la cual debería mejorar en poco tiempo. El oftalmólogo dará instrucciones sobre el tratamiento y se recomienda descansar para facilitar la recuperación. Se programará una revisión médica para evaluar la agudeza visual y orientar sobre la reanudación de actividades normales.
Entre los cuidados postoperatorios, se aconseja no tocarse los ojos, usar gafas de sol, evitar el maquillaje en la zona ocular durante al menos dos semanas y alejarse de ambientes contaminados. Es común experimentar fluctuaciones en la visión, visión nocturna difusa y molestias temporales como sequedad o picor, que irán disminuyendo con el tiempo.
Cirugía refractiva PRK
La cirugía láser PRK, o queratectomía fotorrefractiva, corrige problemas de visión como miopía, hipermetropía y astigmatismo usando láser en la córnea. A diferencia de LASIK, no crea un colgajo corneal, lo que mejora la seguridad y recuperación. Se elimina el epitelio antes de remodelar la córnea, lo que puede causar molestias postoperatorias y un tiempo de recuperación más largo.
Ventajas de la cirugía PRK
- Tratamiento adaptable:Acepta córneas delgadas, débiles, curvas o irregulares.
- Menor riesgo de ojo seco: Menos traumática para las terminaciones nerviosas, disminuyendo síntomas.
- Seguridad: Opción segura para deportes o trabajos de contacto.
- Resultados predecibles: Alta eficacia y consistencia.
- Excelentes resultados clínicos:Mejora significativa de la visión postoperatoria.
Inconvenientes de la cirugía PRK:
- Tiempo de recuperación más largo: Puede requerir días o semanas para estabilizar la visión.
- Dolor y molestias postoperatorias:Dolor y sensibilidad a la luz en los primeros días.
- Visión borrosa temporal:Puede afectar actividades diarias.
- Edad: mínimo 18 años.
- Estabilidad refractiva:: No cambios en la graduación en el último año.
- Error refractivo tratable con PRK. En general, miopía por encima de 6 dioptrías, hipermetropía y astigmatismo por encima de 4 dioptrías
- Córneas saludables y buena salud ocular general.
- Expectativas realistas sobre los resultados.
- No tener enfermedades de la piel que afecten la curación o cicatrización.
- No tener problemas de córnea como abrasiones o enfermedades.
- No estar embarazada o con lactancia.
En la PRK, se elimina el epitelio corneal, mientras que en la Lasek se emplea una solución alcohólica para aflojarlo y desplazarlo sin eliminarlo. Tras el tratamiento, el epitelio se recoloca. Luego, se utiliza un láser Excímer para modificar la curvatura de la córnea, eliminando tejido con precisión y corrigiendo dioptrías. Finalmente, se coloca una lente de contacto terapéutica para proteger la córnea y facilitar la recuperación durante aproximadamente una semana, hasta que el epitelio se haya regenerado completamente.
- Visión borrosa y dolor en los primeros 2-4 días; necesidad de analgésicos.
- Seguir instrucciones del oftalmólogo para medicamentos.
- Retirada en 1 semana si la córnea se epiteliza bien.
- Usar gafas de sol por 3 meses.
- Evitar deportes de contacto por 15 días.
- Duchas desde el día siguiente
- Visión fluctuante y sequedad mejoran con el tiempo.
¿Por qué elegir Oftalclinic?
Un equipo médico con amplia experiencia dirigido por el Dr. Torres Imaz
Testimonios
Descubre la experiencia de nuestros pacientes
En Oftalclinic, la satisfacción de nuestros pacientes habla por sí sola. Descubre sus historias y su nueva manera la vida. Únete a nuestra familia de pacientes satisfechos hoy.
FAQs
En la primera consulta para evaluar la candidatura a la cirugía láser para corregir defectos refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo), se realiza una entrevista clínica para conocer las motivaciones del paciente y su historial médico. Además, se llevan a cabo pruebas oculares no invasivas, como la medición de la agudeza visual, refracción y estudios de la córnea (topografía y paquimetría). Con esta información, el oftalmólogo determinará la técnica más adecuada para la corrección.
El precio de la primera consulta preoperatoria es GRATUITO (valorada en unos 120 euros). Determinamos quien es buen candidato para cirugía refractiva.
El médico considera varios factores al decidir qué técnica utilizar para corregir problemas visuales. Entre los más importantes se encuentran:
- Edad del paciente: La edad puede influir en la elección de la técnica, ya que algunas opciones son más adecuadas para ciertas etapas de la vida.
- Dioptrías: La cantidad de miopía, hipermetropía o astigmatismo que presenta el paciente es crucial, ya que algunas técnicas son más efectivas para ciertos niveles de estas condiciones
- Presbicia: La presencia de vista cansada puede determinar la opción más adecuada para la corrección visual, especialmente en pacientes mayores.
- Características de la córnea: Las propiedades morfológicas de la córnea, como su grosor y curvatura, son factores determinantes que pueden limitar o favorecer ciertas técnicas quirúrgicas.
- Estos elementos ayudan al médico a personalizar el tratamiento, garantizando así el mejor resultado posible para el paciente.
- Inestabilidad de la graduación: Es fundamental que la graduación visual se mantenga estable durante al menos un año antes de considerar la cirugía.
- Morfología de la córnea: La estructura y forma de la córnea deben ser adecuadas; de lo contrario, el láser no puede aplicarse de manera segura.
- Problemas de salud ocular: Condiciones como glaucoma avanzado, problemas de retina o cualquier otra afección ocular que no se pueda controlar adecuadamente pueden ser razones para no proceder con la cirugía.
- Enfermedades sistémicas: Algunas enfermedades metabólicas, inmunológicas o sistémicas que puedan afectar la visión o la cicatrización postoperatoria también son consideradas contraindicación.
Es importante dejar de usarlas antes de una consulta oftalmológica para que el especialista pueda realizar una evaluación precisa de la salud ocular y la forma de la córnea. Para las lentillas rígidas o semirrígidas, se recomienda no usarlas al menos 1-2 semanas antes de la visita. En el caso de las lentillas blandas, con 3-4 días sin usarlas suele ser suficiente. Esto permite que la superficie del ojo se estabilice y que el oftalmólogo pueda obtener medidas más precisas para cualquier procedimiento que se considere necesario.
Para la cirugía con láser, los límites para decir adiós a las gafas y lentillas se sitúan aproximadamente en 6-8 dioptrías para la miopía y 4-5 para los hipermetropía y astigmatismo. Sin embargo, estos límites pueden variar según las particularidades de cada paciente.
En el caso de lentes ICL, el límite se es de 18 dioptrías para la miopía, 10 dioptrías para la hipermetropía y 6 dioptrías para el astigmatismo.
Si, después de un análisis exhaustivo de la situación, el especialista en oftalmología determina que la cirugía láser no es viable debido a la considerable graduación del paciente, una posible solución sería la cirugía refractiva intraocular, que puede realizarse utilizando lentes fáquicas ICL o lentes pseudofáquicas.
No. Por lo general, se aconseja esperar hasta después del parto para llevar a cabo el procedimiento, ya que durante el embarazo pueden ocurrir variaciones leves en la visión.
Sí, por conveniencia se sugiere realizar la cirugía en ambos ojos de manera simultánea.
La cirugía refractiva con láser LASIK y PRK son procedimientos muy rápidos, que generalmente se realiza en solo unos minutos, aunque la duración puede variar según la graduación que se necesite corregir. Este tipo de operación no necesita preparación anticipada, y después de unos 30 minutos, tras un breve período de descanso y una primera evaluación, el paciente puede salir de la clínica por su propio pie.
Tras una intervención mediante la técnica LASIK, la recuperación visual es bastante rápida, generalmente en cuestión de horas. La mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades cotidianas entre 1 a 3 días de la operación. Sin embargo, el resultado final y la estabilidad visual completa suelen alcanzar su punto óptimo en aproximadamente una semana, aunque en algunos casos podría demorar hasta un mes.
En el caso de la técnica PRK, el proceso de recuperación puede ser un poco más prolongado. La mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades cotidianas entre 1 a 2 semanas de la operación, dependiendo del tipo de actividad. Es fundamental tener en cuenta que cada paciente es diferente y que factores individuales pueden influir en el tiempo de recuperación.
En cuanto a la cirugía con lente fáquica ICL, normalmente podrá retomar sus actividades cotidianas entre 2 a 4 días tras de la operación, aunque puede variar dependiendo de cada paciente.
No, no será necesario que te quedes ingresado después de la intervención. La cirugía láser es un procedimiento ambulatorio, lo que significa que generalmente podrás regresar a casa por tu propio pie, tras un corto período de descanso en la clínica. Es común que los pacientes se vayan a casa poco tiempo después de la cirugía. Si se recomienda venir acompañado a la cirugía refractiva.
A partir de los 40 años, muchas personas comienzan a experimentar presbicia o vista cansada. La cirugía refractiva con láser se enfoca principalmente en corregir la visión de lejos.
Si usted tiene más de 40 años, es probable que necesite gafas para ver de cerca después de la cirugía. Si desea abordar también la presbicia, es posible que se considere realizar una monovisión con láser o lensectomía refractiva con lente multifocal, donde se reemplaza el cristalino por una lente intraocular que le permita ver tanto de lejos como de cerca. También se explorarán otras opciones que se adaptan a su situación específica.
La ambliopía, comúnmente conocida como «ojo vago», es una condición visual que no se puede corregir completamente, incluso con cirugía refractiva. Esta intervención puede corregir errores refractivos como la miopía, hipermetropía o astigmatismo, pero no mejora la agudeza visual del ojo ambliope más allá de lo que ya se lograba con gafas o lentes de contacto. No es una contraindicación absoluta de cirugía, excepto casos de ambliopías graves (por debajo de agudezas visuales de 0,6 con corrección)
Por ejemplo, si un paciente con -5 dioptrías de miopía tenía una agudeza visual de 0.7 con corrección óptica, después de la cirugía refractiva, podrá alcanzar la misma agudeza visual de 0.7, pero sin necesidad de gafas o lentes de contacto. Sin embargo, no se logrará una mejora adicional en la visión del ojo afectado.
En general, muchas personas pueden volver a usar maquillaje de ojos, como delineador y máscara de pestañas, aproximadamente una semana después de la intervención.
Después de la intervención de cirugía refractiva, se establecen varias revisiones médicas para asegurar el correcto proceso de recuperación. Estas revisiones suelen programarse de la siguiente manera:
- 1-3 días después de la operación.
- 1-2 semanas después de la intervención.
- 1-2 meses de la cirugía.
- 3-6 meses tras la cirugía, en el momento en el que se realiza el último control y se otorga el alta médica definitiva.
Es fundamental evitar frotarse los ojos durante al menos las primeras cuatro semanas. Frotarse los ojos puede interferir con el proceso de curación y aumentar el riesgo de complicaciones. Además, es recomendable evitar factores que puedan causar picor o irritación en los ojos, como el jabón, la arena o el humo. Si experimentas molestias o picazón, lo mejor es consultar a tu médico para que te dé las recomendaciones adecuadas.